¡Ballena a la vista! (primera parte)

Por Nicolás Valenzuela Quintupil

Mi interés por investigar sobre las ballenas y el pueblo mapuche, se inicia en mi lof tuwün (comunidad de origen) de Hueichague, ubicado en la comuna de Nueva Imperial, Región de la Araucanía. Nací en Santiago, pero me crie en el sur, donde estuve aproximadamente cinco años. Fue en ese territorio, en mi comunidad, donde viví momentos de encuentro con la espiritualidad mapuche, con sus saberes y relatos en un contexto de profunda pobreza.

Entre los relatos se hablaba que los hermanos Quintupil, Ñancupil, Melipil, Huenupil, venían de la costa, es decir, eran lafkenche que venían en búsqueda de nuevas tierras para poder vivir, por lo tanto, hay un origen que me vincula con el mar, con el lavkenmapu (Tierra del mar), asunto que me ha llamado profundamente la atención desde aquel momento. Ya a los ocho años estaba de regreso en Santiago, al pasar el tiempo, se me dio la oportunidad de poder ingresar a estudiar antropología en la Universidad Academia Humanismo Cristiano, con el apoyo de Gastón Carreño, Francisca Pérez y Luis Campos, antropólogos que conocí gracias a mi madre Ana Quintupil Painevil, quien se desempeñaba como trabajadora de casa particular. Gracias a ellos, conocí la antropología social, que tiene relación con los pueblos indígenas y con todo el espectro que conforma al ser humano, lo que me impulsó a estudiar la disciplina.

Mi abuela Dominga Painevil Curivil saliendo de su casa en Huichague, para ir a buscar las vacas al terreno de Künküwe.

Ya en el desarrollo de la carrera, uno de los requisitos que tiene el programa de antropología es la realización de trabajos de campo. Uno de ellos lo realicé en el año 2016 en mi comunidad, acompañado de mis queridas amigas, Margarita Berrios y Nicole Tapia. Este tenía como objetivo estudiar las transformaciones del telar mapuche en un plano económico y social. Dentro de las indagaciones llegamos con mi tía bisabuela, Luisa Painevil, quien es tía de mi abuela, Dominga Painevil. Las dos son gvrekafe (Tejedoras), pero mi tía Luisa que vive en el pueblo de Nueva Imperial, es portadora de un gvrewe (apretador textil) de hueso de ballena. Cuando la entrevistamos en su casa, nos relató que el origen de este apretador se remonta a su abuela, quien era tejedora con un gran conocimiento. Ella contaba que un día llegaron lavkenche (gente del mar) a Rulo (sector cercano al pueblo) para hacer trafkintu (intercambio). Entre los productos y objetos que traían, se encontraba este gvrewe que intercambió por productos que ella cultivaba y cosechaba. Desde aquel momento ha cuidado, utilizado y valorado este gvrewe. A partir del nuxam (conversaciones) con mis amigas, familiares y gente que fui conociendo, empecé a reflexionar sobre: ¿Cuál era el origen de estos gvrewe? ¿Qué sucedía con la ballena? ¿De qué se trataba la valoración de este hueso de ballena?

Mi tío Francisco Pichun Quintupil, y su nieta Francisca Pichun, en una reunión familiar en su casa en el pueblo de Tirúa.

En ese momento conocí a Daniel Quiroz, mediante Gastón Carreño, quienes se han convertido en mis guías y maestros, ellos me invitaron a participar en un FONDECYT que investigaba la caza de ballenas en Chile. En ese instante se abre el camino de búsqueda sobre la relación del pueblo mapuche con las ballenas, desde donde enmarqué mi futura investigación de tesis. Recurrí a mis familiares que tengo en Tirúa, que es otro lugar relevante en esta búsqueda y en mi vida, siempre he tenido contacto con este territorio. Ahí tengo a mi tío Francisco Pichun Quintupil, sobrino de mi abuelo Cesario Quintupil y a la gran familia Pichun Huenuman. Ellos son un pilar fundamental, me han apoyado con mucho cariño y afecto, me contaron que hay tejedoras lavkenche que son portadoras de estos singulares gvrewe, que incluso la esposa de mi tío Francisco, la tía Chavelita Huenuman fue tejedora y portó este apretador, pero que se le perdió. Fue entonces que desarrollé mi investigación en Tirúa y Cañete, sobre las características socioculturales del ñirewe de hueso de ballena entre las tejedoras lavkenche, lo que demuestra un mapuche kimvn (saber) presente y vivo en los relatos.

El lof de Hueichague comuna de Nueva Imperial, con vista del bosque nativo en el fondo y de sus lomas.

En mis conversaciones con los peñi (hermano) y lamuen (hermana) lavkenche, desde un plano espiritual, me doy cuenta de mi conexión con el mar y la ballena, pero también desde lo académico, donde hay mucho por seguir investigando y reflexionando. Por ende, es necesario profundizar en la relación con este “ser marino”, que me ha llevado a encontrar la vinculación con un territorio lavkenche, relatos, epew, prácticas y materialidades que vinculan al che (persona) con la yene (ballena). No obstante, soy crítico de las miradas y lecturas folklorizantes y esencialistas hacia el pueblo mapuche, por lo que pienso necesario descolonizar y ver la realidad mapuche tomando en cuenta el mapuche kimvn.


Nicolás Valenzuela Quintupil

Antropólogo, historiador mapuche, apasionado a la pintura, es hijo de una trabajadora de casa particular y de un maestro mecánico. Ha desarrollado investigaciones relacionados al wixal (telar), basándose en el mapuche kimvn, la cultura material y la historiografía. También ha indagado la relación del pueblo mapuche con las ballenas, que lo ha llevado a diferentes lugares, personas y reflexiones.