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Entrelazar la vida: el telar y la yene/ballena (segunda parte)

Por Nicolás Valenzuela Quintupil

¿Cuál es la relación entre el telar mapuche y las ballenas? Una respuesta está en la existencia del gvrewe de hueso de ballena[1], que es una herramienta que utilizan las gvrekafe (tejedoras) en su trabajo con el witxal, telar mapuche, para apretar los hilos de lana durante la confección de variados textiles, tales como makuñ (manta), xariwe (faja), xarilonko (cintillo), entre otros[2]. La particularidad de este artefacto, está en sus cualidades/propiedades materiales debido a su peso, textura y dimensiones idónea para el uso textil.[3] Las dimensiones de los gvrewe en hueso de ballena son bastante variables, con un largo que va desde los treinta hasta los ochenta cm.

Las tejedoras lavkenche (gente del mar) le otorgan un valor material y simbólico a sus gvrewe de hueso de ballena, lo que se manifiesta en distintas formas de preservación, cuidado y transmisión. Hasta el momento, según lo que he podido indagar, hay 12 gvrewe en la comuna de Tirúa (Ponotro, San Ramón, Las Misiones, Puente Tierra), 8 en la comuna de Cañete y uno en la comuna de Nueva Imperial. Sin embargo esto no significa que puedan encontrarse otros apretadores de hueso ballena, en otros territorios del lavkenmapu (tierra del mar), como por ejemplo el lago Budi en la comuna de Puerto Saavedra. Otros espacios son los museos que guardan estos objetos, como el Museo Juan Cayupi Huechicura de Cañete, Museo de Historia Natural de Concepción y Museo Stom de Chiguayante.

Las dimensiones de los gvrewe, grandes, mediano y chico utilizados en diferentes etapas del tejido. Croquis elaboración propia.

La herencia es un aspecto relevante asociado a la relación con el gvrewe. Cuando una tejedora fallece o ya no puede seguir tejiendo, le transmite el derecho sobre el gvrewe a otra tejedora, lo que significa que el objeto va seguir siendo usado, resguardado y cuidado. Los lazos parentales son fundamentales para que se mantenga dentro del grupo familiar, impidiendo que sea vendido o regalado a personas externas. Esto se puede observar en la cantidad de gvrewe que han sido heredados por madres, abuelas o tías tejedoras y que en ocasiones especiales fueron regalados en matrimonios. También está la herencia de “alianza”, cuando el gvrewe ha sido traspasado de madre a hija mediante el primer o segundo “nombre” de la tejedora, es decir las herederas deben tener todas el mismo nombre

         “(…) mi mamá era de las mayores del matrimonio y ahí dicen que ella tejía, su mamá tenía un gvrewe que era de ballena, se lo dieron a mi mamá (…) aunque tu tengas hartas hijas, pero no te lo puedo dar, solo a la que tenga el nombre de ella. La abuela de mi mamá se llamaba Juana Rosa y la mamá de mi mamá se llamaba Juana Rosa, ella se quedó con el gvrewe. Mi mamá se llamaba Rosa del Carmen se quedó con ese gvrewe, y yo me llamo Rosa, yo tengo el gvrewe ahora, es un gvrewe con historia (…)[4].

Esta “alianza” está marcada por un lazo sanguíneo y también por una carga simbólica-espiritual relevante, debido que la madre de Rosa conversó con un machi, para poder efectuar el traspaso del gvrewe siguiendo de esta forma una tradición familiar. Esto impide que la lamuen (hermana) Rosa  pueda vender este objeto deliberadamente, sin antes considerar lo que implica realizar algún xavkintu (intercambio), venta o regalo del gvrewe, por lo tanto es un lazo inquebrantable que devela que hay una energía y un kvpalme que conecta a las diferentes generaciones de tejedoras.

Los cinco gvrewe de hueso de ballena de la señora Dominica Quilapi tejedora de la comuna de Cañete, adquiridos mediante xafkintu (‘intercambio’), compra y préstamo. Fotografía de Nicolás Valenzuela.

El xavkintu de una persona con otra (contraparte), siempre equivale a su valor, así lo menciona la lamuen Dominica Quilapi quien intercambió dos ovejas por el gvrewe de la papay Ramona Cauyan, debido que no tenía una heredera dentro de su familia para traspasar su preciado apretador. Por lo tanto, se permite el xavkin con otra tejedora que ha mantenido un lazo de amistad y de admiración mutua, y que podrá mantener, utilizar y apreciar su gvrewe, dejándolo en “buenas manos”.

Actualmente las tejedoras mediante la venta de sus tejidos generan un ingreso económico para sus familias, paralelamente se han encaminado en un proceso de recuperación de la tradición textil lavkenche así como de descolonización de sus saberes, que las ha llevado a revalorizar un kimvn (saber), diferentes técnicas y reforzar la identidad mapuche-lavkenche. Entonces el gvrewe de hueso de ballena es resultado de un acto de resistencia del kuifikimvn[5], que conecta el telar con el mar, como un objeto simbólico que da cuenta de una utilización funcional-técnica específica de un objeto dentro del wixal (telar) lavkenche, como a su vez de una memoria histórica, una herencia vinculadas con prácticas culturales propia del lavkenmapu. Por lo cual, es necesario descolonizar la forma de relacionarse con los “objetos” o “cosas”, que integre aspectos materiales, simbólicos y espirituales del mapuche kimvn.


[1] Las más comunes son de madera, que pueden ser fabricadas a partir de luma, walle o incluso de araucaria en el territorio pewenche.

[2] Hay torteras fabricadas de hueso de ballena, encontradas en la Isla Mocha, Región Bío-bío. En: Quiroz, D. y F. Fuentes, 2012. De huesos y carne de ballena: el uso de los restos de cetáceos en las costas de la Araucanía. Actas del XVIII Congreso Nacional de Arqueología Chilena (Valparaíso, 5-10 de octubre de 2009).pp. 481-486. LOM, Santiago.

[3] Valenzuela, N. (2018). Una aproximación etnográfica hacia las características socioculturales del ñirewe de hueso de ballena, en la actividad textil entre los lafkenche de la comuna de Tirúa, Región del Bio-bío, Chile (tesis de pregrado). Universidad Academia Humanismo Cristiano, Santiago, Chile.

[4] Relato de Rosa Cayupe, tejedora de Ponotro, Tirúa. Recopilado por Nicolás Valenzuela Quintupil en investigación de tesis pregrado.

[5] Valenzuela, N. (2019). El gvrewe de hueso de ballena: Una mirada desde el mapuche kimvn. Bajo la Lupa, Subdirección de Investigación, Servicio Nacional del Patrimonio Cultural.

*Imagen de portada:

1.-La realización de un trafkintu entre la Señora Ramona Cauyan y Dominica Quilapi, en el museo de Cañete. Fotografía tomada por Patricia Muñoz.

2.-Proceso de tejido de un makuñ y la utilización de gvrewe perteneciente a la gvrekafe Rosa Huenchuñir, comuna de Tirúa.


Nicolás Valenzuela Quintupil

Antropólogo, historiador mapuche, apasionado a la pintura, es hijo de una trabajadora de casa particular y de un maestro mecánico. Ha desarrollado investigaciones relacionados al wixal (telar), basándose en el mapuche kimvn, la cultura material y la historiografía. También ha indagado la relación del pueblo mapuche con las ballenas, que lo ha llevado a diferentes lugares, personas y reflexiones.